Skip to content

AQUÍ TRAIGO TRES GEMAS PARA LA CORONA DE MARÍA REINA

21 agosto 2016

Resultado de imagen de María Reina

Una vez más, en la octava de la Asunción, celebramos a Santa María, reina. Una vez más, se me ponen hambrientos los dedos para glosar (¿glosas o losas, como decían del Glosario de Eugenio D’Ors?) algunos aspectos más de este título tan singular de la dulce Virgen.- Miguel. Modificado ampliamente el 24/8/2016.

Gema 1.

¿Cómo que María reina? 

A la semana de la Asunción, celebra la Iglesia a Santa María Reina. Es una fiesta que ha variado de fecha con frecuencia; donde está ahora, señala con intensidad su relación con la Asunción.

Resultado de imagen de María Reina

Me refiero a lo siguiente. Hubo quien dijo, yo no sé quién: Assumpta quia coronata: “Fue asunta para ser coronada”. Incluso -es para mí un dato preciosísimo-, donde el Cantar dice: ¡Ven del Líbano, esposa mía”, etc. (Cant 4,8ss.), al aplicarlo la Iglesia a María en el canto Veni, veni, le dice: “Ven, ven, serás coronada” [1] . No es hecho muy conocido el de que la Asunción es celebrada en algunos lugares -como esta mi diócesis de Burgos- bajo el vicetítulo de “Santa María la Mayor”: es la fiesta mayor de María, como que es el el entrelazamiento de todos sus privilegios y el coronamiento de toda su santidad.

Pues bien: todo eso no es suficiente todavía. María es madre, pero madre recalcitrante. Y tiene que ejercer de madre hasta el momento en que ya no haga falta, que es el momento de la Parusía (la Segunda Venida del Señor).

Y en fin, venimos a donde queríamos llegar. La realeza de María, el que ella sea reina -y no nos creamos demasiado las imágenes que necesitamos: nunca la Santísima Trinidad puso una corona en la cabeza de María-, no es un dato de mandar, sino de servir. Su realeza es maternal. Estamos hablando, en definitiva, de la mediación actual de María, de su mediación de intercesión y dispensación de todas las gracias. Como en Caná, hemos vuelto a pillarla sirviendo. Servir a Cristo es reinar, y debe de ser verdad, porque lo dijo San Agustín, y mucha verdad, porque está en San Pablo: “Servid a Cristo Señor” (Col 3,23).


Creo que puedo decirlo con un poco menos de torpeza que 
aquí: eso de coronar Dios a María es regalarle dos oídos y una boca: los oídos, para atender a nuestras continuas necesidades (y en el cielo no duermen ni nada); la boca, para trasladar a los oídos de Dios esas necesidades.

Porque ¿me atreveré a decir que la mediación de la Santa Virgen pone el mundo al revés, ya que es sobre Dios sobre quien María manda, “sus mandatos son órdenes para Él”, y sus mandatos son, sin más ni más, los ruegos nuestros? Quod Deus imperio, tu prece, Virgo, potes: “Todo lo que Dios puede por su poder, lo puedes tú, oh Virgen, por tu intercesión”. Ella, al lado del Omnipotente por poder, es la omnipotencia suplicante. Algún santo la ha llamado Reina de Dios.

Gema 2.

Yo sé por qué 

Muchos os preguntaréis dResultado de imagen de María Reinaónde está la realeza de María en la Biblia. La estampa más clara está en Ap 12, donde aparece coronada de estrellas, vestida del sol, pisando la luna (que simboliza la muerte). Allí está en función antisatánica: en lucha, que durará hasta la Parusía, con el demonio. Después de la profecía del Génesis (“pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo”, Gén 3,15), hemos podido ver su cumplimiento (en lo que a María se refiere) en la Inmaculada Concepción y la santidad de María y en la cooperación a la redención desde el fiat (Lc 1,38), “hágase”, hasta la Cruz. Pero el enemigo no va a cesar, y lo sentimos llamar en las tentaciones nuestras de cada día. Quién dijo miedo habiendo hospitales…: coronada de estrellas, vestida del sol, allí está, en el otro lado del campo, María capitaneando a sus bravos.

Pero, desayunándome un día el Rosario cotidiano, me topé de manos a boca con un versículo que va mejor, ya que -me olvidaba de decirlo-, para muchos intérpretes, la mujer del Apocalipsis es la Iglesia. Mi versículo amado es 2 Tim 2,12: Si con él (Jesús) sufrimos, reinaremos con él”. Cierto que muchos traducen “perseveramos” y otros de otra forma que se escapa ahora de mi memoria; incluso encontré una traducción neutral que decía algo como “Si con él nos mantenemos en el sufrimiento”. Y yo no soy quién para dictaminar quién tiene la razón; pero María sufrió, María perseveró y María se mantuvo en el sufrimiento. Sobre todo, habiendo muchos traductores que leen si con él sufrimos”, yo veo a María sufrir, de principio a final, pero sobre todo en el Calvario, y entonces digo: después de Jesús (mi Majestad), si alguien ha de reinar en la vida, ella es María.

Gema 3.

Una reina sin vasallos 

Resultado de imagen de María ReinaMaría también es reina nuestra por la falta que nos hace. Y yo lo he dejado para el final porque es abismalmente más grande la realeza sobre la divinidad que la realeza sobre los renacuajos.

El auténtico Reino… “El Reino de Dios está ya en medio de vosotros” (Lc 17,21). Jesús no se refería propiamente a un interior personal de sus fieles. Debía de referirse a un “estado de cosas espiritual”, el que Él traía, o, más seguramente, a Él mismo. Pero estoy convencido de que nos hubiera permitido, a fortiori, aplicárnoslo espiritualmente a nuestras vidas personales: tienes el Reino de Dios cuando lo tienes dentro, tienes a Cristo cuando tienes vida cristiana; no se trata de encontrárselo por la calle y saludarlo amablemente. No.

Lo mismo ocurre, por supuesto, con María. Ella es reina cuando tú, por hacer una mortificación que ofrecer a Dios, te pones en el desayuno una cucharada menos de Colacao. Cuando luchas, dale que dale, por adquirir una virtud toda una vida -y sábete que es posible que no la consigas; pero tus deseos de la virtud valen tanto, quizá, como la virtud-. Cuando, a ese desalmado que te ha reventado la vida en mil pedazos, te acercas -pero bien delante- al Sagrario para decirle a Jesús que lo perdonas.

Sin eso, ella tendrá la corona, pero no será reina. O, si acaso, será una reina sin vasallos. Ya ves tú.

Por otro lado, hay que saber que sí, que Dios le puso la corona, y hasta le dio cetro si queréis; pero de nosotros espera que le pongamos los vasallos. La omnipotencia divina nos busca para servirle como causas segundas que hagan avanzar el Reino, porque ella no quiere coartar la libertad de nadie. Apostolado, señores. Por supuesto que no podemos nada y Él todo, pero… ¡qué maravillosa sinfonía la que surge cuando a Jesús, a María, los dejamos tocar, con el arco de nuestra insignificancia, el violín de sus ansias de salvación de los hombres y, confiando en Él, nos calzamos la mochila de salir -por María, me atrevo- al apostolado!

Orad como si todo dependiese de Dios, y trabajad como si todo dependiese de vosotros”. Debió de ser San Agustín. O San Jerónimo, vaya usted a saber.


[1] Nota a 21/1/2017.- Este fue un error mío. La adición coronaberis no es obra de la liturgia, sino de la Vulgata: la Biblia latina que, a principios del siglo V, tradujo San Jerónimo por encargo del Papa Dámaso; se trataba de superar las deficiencias de la versión anterior (Vetus latina), pero, por supuesto, una traducción, como toda obra humana, no está exenta de errores. Y quizá San Jerónimo, con su coronaberis, tradujo mal, pero tenía un sentido claro del sentido del pasaje si se aplicaba a Santa María.

 

Anuncios
3 comentarios leave one →
  1. Vicente Pérez Laso permalink
    26 septiembre 2016 9:34

    Qué alegría me ha inundado esta mañana, al abrir el correo, encontrar de nuevo su blog y la promesa de seguir recibiendo sus excelentes comentarios cada mes… Es la mejor noticia que me ha regalado la Providencia, que cuida de que, a quienes estamos ahítos de noticias intrascendentes, se nos cuelen alguna vez estos temas que tanto bien hacen al alma y al cuerpo. Muchas gracias

    Me gusta

    • 26 septiembre 2016 21:19

      Muchas gracias, Vicente. Recuerda que el blog está funcionando siempre, y si quieres que te llegue al correo todo lo que publico -no solo las perlas-, solo tienes que suscribirte (tienes las instrucciones al principio del blog, en el recuadro del toro).

      Me gusta

  2. 1 junio 2017 23:37

    La última frase creo que es de San Agustín.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Anécdotas y catequesis

Anécdotas y catequesis

educarconsentido

Educación, enseñanza y familia

Ramita De Dios

DIOS Se Ha Hecho Hombre Para Morir Como Hombre En La Tierra, Y Resucitarnos Como ÉL Lo Ha Hecho: ¡En El Cielo!

Un poeta que habla español

blog de poesía inédita

Sistema del Sueño Sounder en Barcelona

La solución natural al Insomnio, el Estrés y la Ansiedad

Nistal Mayorga

Blog de la pintora Nistal Mayorga

Pikizu

Blog de fotografía

Harresi Kulturala Elkartea

Asociación Muro Cultural

Católicos con Acción

Bienvenidos a nuestro sito Web con contenido especializado para jóvenes

Memoria histórica Balmaseda

Recuperación de la Memoria Histórica de Balmaseda

❥ Coaching Somático Integral

Crecimiento personal a través del Coaching Corporal en Movimiento y el Método Feldenkrais®

Feldenkrais Online

Clases Online en Feldenkrais Barcelona www.FeldenkraisBarcelona.net

AUTOCONOCIMIENTO INTEGRAL

↝CUERPO, MENTE Y EMOCIONES↜

covisng.wordpress.com/

Soy lo que pienso, lo que siento, lo que imagino...

ArsArtis

"Acaso algún día logre capturar un instante en toda su violencia y toda su belleza". Francis Bacon.

A %d blogueros les gusta esto: