Skip to content

NOCHE DE VELA DE ARMAS PARA CONSAGRARSE AL CORAZÓN DE NUESTRA DULCE SEÑORA

5 diciembre 2014

Pues, señor, una amiga mía estaba en puertas de formular su consagración como esclava de María, y me pidió consejos de última hora. Yo sé que muchos vais a consagraros mañana, y muchos más a renovar vuestra consagración, y quizá no desdeñéis una ayuda sobre cómo consagrarse a María. Y como ella me dio permiso, yo adapto y publico mi discurso para quienes estáis ya velando armas.

 

Felicísima dama:

Vaya por delante la comunicación de que, si no me lo prohíbes, este memorial, sin nombres y adaptado, amanecerá en el blog tarde o temprano. [Concedido de la dama está el permiso.]

1. Siempre os recordaré en casos tales a mi amigo Ricardo María de Moreta, cuya cadena ceñidísima al cuello metía miedo, urgiéndonos: “¡La consagración como esclavos no es una devoción más!”

Deberá cambiártelo todo. Unas cosas, por fuera. Todas, por dentro.

Si prescindiéramos de los sacramentos, tu vida se divide en dos partes: hasta el 15 (incluido), y desde entonces.

2. ¿Y por qué será que el 15 no pertenece todavía a la segunda parte? Te asusto primero y te lo explico después: el 15 no vas a consagrarte. Vas a leer un escrito. Lo haces todos los días…

Y es que la “consagración” es la inauguración de la consagración. No nos engañemos.

Porque no está consagrado a María quien formuló la consagración, sino quien vive consagrado. Te pongo un ejemplo evangélico que te tirará de espaldas.

Le da un día al Señor por decir: “Por ellos yo me consagro, para que también ellos sean consagrados en la verdad” (Jn 17,19). Treinta y tres años podía tener, pues que fue en la Cena: y sabía que lo habían consagrado poquico después de nacer (Lc 2,22). Pues treinta y tres años llevaba consagrándose, y el primer día, como el que no vale.

Que el fin de la consagración es único y uno: la santidad más eximia. Y así, algunos traducen el versículo de San Juan con “yo me santifico”, y otros, con “yo me consagro”, que los dos son posibles por idioma y teología. No olvides jamás una equivalencia tal. Y mira ahora lo que escribió San Josemaría Escrivá:


La conversión es cosa de un instante. —La santificación es obra de toda la vida [1].


Y aprecia también que el Evangelio emplea términos distintos, cuando habla, para la entrega de la infancia, de presentación (como el Antiguo Testamento), y para la entrega cotidiana de un Jesús consciente, de consagración/santificación [*].

Nadie se consagre pretendiendo menos. El fundamento antropológico de la consagración es el mismo que el del matrimonio: la voluntad de una entrega total, sin vuelta atrás, “hasta que la muerte nos separe”, y aún en nuestro caso más, porque la consagración permanece por la eternidad. Si alguno hiciere reserva, el matrimonio puede ser nulo como es engañoso. Si en la consagración se pretendiere menos que la santidad, os presento la farsa, la mascarada, el embuste, si bien no es el caso de un sacramento.

Y es verdad que la verdadera devoción a la Santísima Virgen no es la consagración, no es la Esclavitud Mariana: es la santidad. Si queréis que lo haya dicho todo un San Agustín, todo un San Agustín ha dicho que vera devotio est imitare quod colimur: “La verdadera devoción es imitar aquello a lo que damos culto”. Si queréis que lo haya dicho el propio San Luis María, vosotros os lo habéis buscado, porque yo abro El secreto de María, y en la letra A de la Primera Parte, leo ya:


Alma, tú que eres imagen viviente de Dios (Gén 1,26) y has sido rescatada con la sangre preciosa de Jesucristo (1 Pe 1,19), Dios quiere que te hagas santa como Él (Mt 5,48) en esta vida y que participes en su gloria por la eternidad. Tu verdadera vocación consiste en adquirir la santidad de Dios. A ello debes orientar todos tus pensamientos, palabras y acciones, tus sufrimientos y las  aspiraciones todas de tu vida. De lo contrario, haces resistencia a Dios, por no realizar aquello para lo cual te ha creado y te conserva la vida. ¡Oh! ¡Qué obra tan maravillosa! ¡El polvo se vuelve luz, la fealdad resplandor, el pecado santidad, la creatura se transforma en su Creador y el hombre en Dios! ¡Sí, qué obra tan maravillosa!, lo repito […]. La creación del universo no es una obra maestra tan excelente como esta… [2].


“La creación del universo no es obra tan excelente como esta”. Él lo ha dich0, yo lo repito.

3. San Luis María habla más bien poco del Corazón de María. Se había escrito mucho ya sobre él, pero como devoción, estaba poco consolidado, ya que el principal impulsor de las devociones a uno y otro Corazón es San Juan Eudes, y en seguida tuvieron lugar las apariciones del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita María. El hecho de ser el Corazón divino y el de haber mediado apariciones explican que esa devoción se impusiera sobre la otra, que quedó de momento en penumbra.

Hoy no existe ningún miedo de que la devoción al Corazón de María eclipse a la de su Hijo. Además, han mediado múltiples apariciones cordimarianas, culminando en Fátima (según J. María Alonso, el Corazón de María es el «alma del mensaje de Fátima» [3]). Tenemos presente la admonición del B. Pablo VI:


Exhortamos a todos los hijos de la Iglesia a que renueven personalmente la propia consagración al Corazón Inmaculado de la Madre de la Iglesia [4].


Juntando muchos datos, hemos de decir que Montfort hubiese dirigido la consagración al Inmaculado Corazón si hubiese vivido los tiempos que vivimos nosotros. Somos esclavos de María, pero somos esclavos del Corazón de María, y no es lo mismo, como está profusamente explicado en este blog, por ejemplo, aquí, pp. 153-155 y 157.

4. Hay otra cuestión. No creo equivocarme si afirmo que lo más común es -bajo una ley bastante ineludible- tomarse en los comienzos la Esclavitud de manera marcadamente activa. Hay que dar, hacer, cumplir, crecer, y sin darnos cuenta, todo eso lo cargamos a nuestro esfuerzo.

Pasará el tiempo necesario para que vayamos dándonos cuenta -con la experiencia del fracaso y la luz de la oración- de que debemos retirarnos mucho de la escena, y, aun siendo primeros espadas, consignar toda la responsabilidad y la posibilidad única de triunfar en la lucha por la santidad, a la Señora de los dulces ojos. Al Espíritu Santo. A la gracia. Habrá empezado la pasividad, y entonces las cosas estarán en el camino por el que hay que ir a Dios.

No creo equivocarme, o al menos puede ser que esa sea la historia de cierto cura.

5. Más consejos os propino. Los libros de San Luis María abundan en normas, consejos y detalles concretos, de mayor o de menor importancia. El santo mismo, a menudo, gradúa la importancia del consejo. Pero también insiste en rechazar el escrúpulo. Vamos a procurar todos vivir hacia dentro el espíritu de Montfort. Nada importa -al contrario- dejar la Coronilla por ayudar al anciano.

Por otro lado, empeñaremos toda la vida en una huida de la momificación de la Esclavitud Mariana. Lo quieto ha muerto. El amor añade cada día un matiz, un detalle más. Me atrevo a recordar unas palabras de San Gregorio Magno cuando dice que “las palabras divinas crecen con quien las lee”. Muy por debajo de la Sagrada Escritura -y eso quede bien claro-, en nosotros también las obras de San Luis María deben crecer de continuo, porque de continuo vamos a descubrir un nuevo significado, una nueva implicación, una nueva riqueza, un nuevo eco. Y así, y a fuerza de nuestro enamoramiento de María dulcísima y de la imaginación que no calla, nuestra Esclavitud Mariana vivirá todos los días renovada y alegre. Al fin y al cabo, el Papa Francisco “quiere lío”, ¿no es así? En los museos no hay lío.

6. Huiremos, como de peste bubónica, del pecado de siempre de las devociones: el intimismo, el solipsismo, el narcisismo. ¡No existe devoción ninguna que, si es auténtica, se quede en la iglesia! Nosotros somos por definición esclavos: esclavos de Jesús en María. Pues sépase que Jesús “tomó la forma de esclavo” (Flp 2,7) en entrega literalmente universal; María -la que se llama esclava las dos únicas veces que se refiere a sí misma (Lc 1,38.48)- aparece en acto de servicio -por ejemplo- en Caná (Jn 2,1-11), donde creo que si en la multitud es la única que nota la falta de vino, la explicación ha de ser que estaba atenta. Por último, Gál 5,13 nos intima a ser “esclavos los unos de los otros por amor”. Somos esclavos de Jesús en María, pero lo somos por amor, y no lo seremos si no encontramos al Amo –al que a partir de ahora llamarás con más razón “nuestro Señor”- escondido en el persono de al lado.

Y hablando que estamos de caridad, quiero puntualizar dos cosas:

– Enseñaba San Josemaría Escrivá que


Más que en “dar”, la caridad está en “comprender” [5].  


– Enseñaba San Juan Pablo II, palabra arriba, palabra abajo:


La solidaridad en lo material es una dimensión esencial y prioritaria de la caridad fraterna. Sobre esta página, la Iglesia atestigua su fidelidad a Cristo y su Evangelio no menos que sobre la página de la ortodoxia.


Haga cada uno su comparación, o quizá no haya que hacerlas. Aparte, yo prolongo la enseñanza del Papa y digo, tan ricamente, que podemos hablar de herejes del no dar así como hablamos de herejes del no creer. Y las últimas noticias son que el rector de mi facultad de teología me dijo que, sin duda, hay más de los del no dar. La caridad se pone seria.

7. Un último consejo a quienes velan sus armas. Esto no va solo. Esto puede enfriarse. Esto puede morir. La Esclavitud Mariana necesita ser alimentada por los sacramentos (Santa Misa frecuente, Confesión como mínimo mensual), el Santo Rosario rezado a nuestro sabroso y nutritivo estilo-en el Rosario, respiramos vida porque, al contemplar los misterios de Jesús y María, nos los apropiamos-, el tiempo prolongado de Sagrario diario, la lectura de la Escritura y otros libros, etc. Y, por supuesto, el director espiritual en quien nos espera Cristo para darnos la calidez de su aliento y su consejo.

 

En peligrosísimo lance caballeresco, Amadís de Gaula hizo la siguiente encomienda a su escudero Gandalín:


…Y ruégote mucho que si aquí muriere, procures de llevar a mi señora Oriana aquello que es suyo enteramente, que será mi corazón. Y dile que se lo envío por no dar cuenta ante Dios de cómo lo ajeno llevaba conmigo [4].


———————————

La felicísima dama a quien primero dirigí este mi discurso me escribió poco después, y me dio permiso para airearlo:


El otro día me reía con mi marido, a él sí que lo tenía asustado con lo de la consagración y yo sin saberlo. Decía que si es que me quería meter monja; así que le dije que si le preocupaba que le pudiera afectar a él mi consagración, que supiera que sí: que cuanto más quisiera a la Virgen y a Jesús, tenía que quererlo más a él. Se rió, y me dijo que le gustaba eso, que lo hiciera.


[*] He encontrado otro ejemplo bíblico. Dice Jeremías a Israel: «Esto dice el Señor: “Me acuerdo de ti, del cariño de tu juventud […] cuando me seguías por el desierto […]. Consagrado al Señor estaba Israel» (Jer 2,2-3). Quede claro: estaba consagrado cuando había amor y seguimiento; cuando no, no, y eso, a pesar de que numerosos ritos y varias alianzas (“y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios”, Éx 6,7; cfr. Lev 26,12; Jer 7,23; 30,22; Ez 36,28) habían repetido una y otra vez la fórmula de consagración: como nuestro papelito famoso.

[1] San Josemaría Escrivá, Camino, n.º 285.

[2] San Luis María Grignion de Montfort, El secreto de María, 3: Sociedad Grignion de Montfort-COMBEL, Barcelona (32) 2005, 27.

[3] Joaquín María Alonso, El Corazón Inmaculado de María, alma del mensaje de Fátima, “Ephemerides Mariologicae” 22 (1972) 240-303; 23 (1973) 19-75.

[4] Beato Pablo VI, exhortación apostólica Signum magnum (1967), n.º 28: Acta Apostolicae Sedis 59 (1967) 474.

[5] San Josemaría Escrivá, Camino, n.º 463.

[6] Rodríguez de Montalvo, Amadís de Gaula.

Anuncios
10 comentarios leave one →
  1. XAVIER CABANES permalink
    5 diciembre 2014 22:31

    Bellísima historia. Gracias.

    Me gusta

  2. María permalink
    5 diciembre 2014 23:24

    Aquí presente, me gustó leerle. Gracias, ¿y si otro Rosario?… También, de todo corazón.

    Me gusta

  3. 6 diciembre 2014 2:38

    Muchas gracias por todos estos consejos.

    Y bueno, vale, otro Rosario de mi parte, pero ya mañana, que hoy ya se me cierran los ojos.

    Me gusta

    • 6 diciembre 2014 12:27

      Gracias, Clara María. He descubierto que, llamándote Clara María, te haces llamar Clara. En penitencia, rezarás otro Rosario “a nuestro estilo”…, que tú lo conoces bien.

      Le gusta a 1 persona

      • 6 diciembre 2014 13:06

        Ja, ja, ja, la que me ha caído encima.

        Mis padres me pusieron Clara María, pero desde siempre la gente lo ha acortado y yo, cuando he tenido que poner mi nombre, también lo acortaba, pero desde hace un tiempo atrás he rescatado el María.
        Ya lo he completado en Facebook también.

        Me gusta

  4. Isabel de A. permalink
    7 diciembre 2014 1:32

    Hola, mossèn. ¿Ha escrito esto a todos los consagrados a Jesús por María? Es estupendo y animador. “Al fin y al cabo, el Papa Francisco ‘quiere lío’, ¿no es así? En los museos no hay lío” ¡Genial! Todo genial. Todo, excepto dirección espiritual, que no tengo. Gracias por este envío.

    Isabel de Arquer

    Me gusta

    • 7 diciembre 2014 2:55

      ¿No tiene dirección espiritual? No le dé más vueltas: ya sabe lo que le está pidiendo la Señora.

      Me gusta

Trackbacks

  1. Consagración al Sagrado Corazón de Jesús – Historias de aquí y de allá

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Anécdotas y catequesis

Anécdotas y catequesis

educarconsentido

Educación, enseñanza y familia

Ramita De Dios

DIOS Se Ha Hecho Hombre Para Morir Como Hombre En La Tierra, Y Resucitarnos Como ÉL Lo Ha Hecho: ¡En El Cielo!

Un poeta que habla español

blog de poesía inédita

Sistema del Sueño Sounder en Barcelona

La solución natural al Insomnio, el Estrés y la Ansiedad

Nistal Mayorga

Blog de la pintora Nistal Mayorga

Pikizu

Blog de fotografía

Harresi Kulturala Elkartea

Asociación Muro Cultural

Católicos con Acción

Bienvenidos a nuestro sito Web con contenido especializado para jóvenes

Memoria histórica Balmaseda

Recuperación de la Memoria Histórica de Balmaseda

❥ Coaching Somático Integral

Crecimiento personal a través del Coaching Corporal en Movimiento y el Método Feldenkrais®

Feldenkrais Online

Clases Online en Feldenkrais Barcelona www.FeldenkraisBarcelona.net

AUTOCONOCIMIENTO INTEGRAL

↝CUERPO, MENTE Y ESPÍRITU↜

covisng.wordpress.com/

Soy lo que pienso, lo que siento, lo que imagino...

ArsArtis

"Acaso algún día logre capturar un instante en toda su violencia y toda su belleza". Francis Bacon.

A %d blogueros les gusta esto: