Skip to content

USTED ES RICO, Y SE EMPEÑA EN COMER DE LA BASURA

18 mayo 2013

                                                                

Miguel

-Dedicado a Fray Vicente-            

               En esta solemnidad de Pentecostés, dejadme primero que os copie dos reflexiones ajenas y os haga después la mía.

               La primera reflexión ajena es de Bernhard Häring:

            “El Espíritu Santo es el don personal, en el que el Padre se dona totalmente al Verbo eterno, y en el que el Hijo se dona igual y radicalmente al Padre. Jesús es ungido por el Espíritu Santo en su humanidad y es enviado para la obra de la redención. En virtud del Espíritu Santo se ofrece en la cruz al Padre como sacrificio por nosotros. Derramando sangre y agua, el Corazón del Redentor se convierte en fuente originaria del máximo don hecho a los creyentes, del envío del Espíritu Santo […]. El círculo de la salvación se cierra con el envío del Espíritu Santo por el Padre, gracias a Jesús, para que nos entreguemos a Él con todo el corazón y seamos con Él, que nos ha recibido como don del Padre, el don para el Padre. Esto significa sobre todo también amor y alabanza total de gratitud por el don inmerecido”[1].

            La siguiente es más difícil, pero merece la pena de veras. Procede de un libro sobre el gran Beato Cardenal John Henry Newman:

            “Newman lo pone más claro todavía al describir con detalle para nosotros el misterio pascual, la fe pascual del cristianismo: “Todo lo que se ha realizado en la Iglesia desde la ascensión de Cristo es obra del Espíritu”. Esto se sobreentiende en el texto según el cual Cristo, que murió por nuestros pecados, “resucitó para nuestra justificación”; “supone que la justificación se realiza por medio de este segundo consolador que la resurrección trajo desde el cielo”. De ahí que: “La obra misericordiosa de Cristo tiene dos partes, tal como especifica el texto: lo que hizo por todos los hombres y lo que hace para cada uno; lo que hizo una vez para todos, lo que hace para cada uno continuamente; lo que nos hizo exteriormente, lo que hace dentro de nosotros; lo que hizo en la tierra, lo que hace en el cielo; lo que hizo en su propia persona, lo que hace por su Espíritu: su muerte, y el agua y la sangre después de ella; sus sufrimientos meritorios, y los diversos dones de perdón, gracia, reconciliación, renovación, santidad, comunión de espíritu, adquiridos por ellos; es decir, su redención y la aplicación de ésta; o su redención y nuestra justificación; nos redime mediante el ofrecimiento de Sí mismo en la cruz, y con la misma certeza nos justifica (punto que ahora tratamos) mediante la misión de su Espíritu…

            “Él vino una vez, ascendió a los cielos, ha venido de nuevo. Vino primero en la carne; ha venido por segunda vez en el Espíritu. Así como en los designios de Dios fue necesario para la redención que tuviera lugar, en condiciones materiales y locales, el sacrificio del Hijo una vez por todas, así también para nuestra justificación individual debe haber continuamente una comunicación de este sacrificio, espiritual y ubicua. No hubo sino una sola redención; hay innumerables justificaciones…

            “[…] Dijo que, si no se iba, el Espíritu Santo no vendría a nosotros… Su resurrección fue, pues, la condición necesaria para aplicar a sus elegidos la virtud de aquella redención que su muerte realizó para todos los hombres… […]

            “Los apóstoles […] insisten en la resurrección del Señor, como si fuera la doctrina principal del evangelio; pero ¿por qué ésta, y no su divinidad o la redención? […] Si la resurrección es el medio por el cual se aplica la redención a cada uno de nosotros; si la resurrección es nuestra justificación; si ella nos trae todos los dones de gracia y gloria que Cristo adquirió para nosotros; si es el comienzo de la entrega de sí mismo a nosotros para nuestro sustento espiritual…, aquella doctrina es la más inmediata para nosotros, aquella en que Cristo se acerca a nosotros más estrechamente, de la cual obtenemos vida y de la cual proceden nuestras esperanzas y nuestras obligaciones. Cristo es Dios desde la eternidad; se hizo hombre bajo el imperio de César Augusto; fue redención para el mundo en la cruz; se hizo salvador con su resurrección”[2].

          Y ahora viene mi reflexión. Acabamos de ver que el Espíritu Santo es de la máxima importancia en la salvación. Sin el Espíritu Santo, la redención obrada por Jesús no hubiese servido para nadie. Sería un frasco del contenido más maravilloso y divino, pero permanecería eternamente cerrado. Y nosotros, en estado salvaje cachiporra. Y muchísimo más habría que decir, porque el Espíritu Santo también es el que inspiró la Biblia, el que nos da la gracia del perdón, la gracia que nos hace hijos de Dios, la gracia que nos hace divinos (y has leído bien), la gracia que hace que el alma sin pecado grave tenga dentro de sí a las tres divinas Personas; y sin Él no hay Eucaristía, porque no hay Consagración; y es el alma de la Iglesia, y el artífice de la Encarnación y Esposo de María, y…

         …y la mayoría de los creyentes lo ignoran casi todo del Espíritu, y los que no, lo guardamos debajo de una baldosa. Solemos quedarnos cortos –cada cual sabrá- en nuestra adoración y en nuestro amor a Él; hasta el punto que tenía razón San Josemaría Escrivá cuando solía llamarlo “El gran desconocido”[3].

         San Pablo –que alguna autoridad tendrá- lo veía bastante claro. Y decía: “Si vivimos por el Espíritu, marchemos tras el Espíritu” (Gál 5,25). Y si el Espíritu es el que inspiró la Biblia, ¿no se podría ver en estas palabras una queja del mismo Espíritu, diciendo: “Pero bueno, señores, ¿ustedes en qué piensan? Tienen en mí una riqueza fastuosa de tesoros (incluyendo todos los tesoros que Jesucristo les ganó), y no piensan en mí más que una vez al año, y porque toca”?

             Y es verdad. Jesús lo ha dicho: “Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” (Mt 6,21). ¿Están nuestros corazones en el tesoro del Espíritu Santo, o en la bisutería de quién sabe qué?

            Usted es rico, usted es rica, y se empeña en comer de la basura.


      [1] Bernhard Häring, El Sagrado Corazón de Jesús y la salvación del mundo, Bogotá: Paulinas, 1984, pp. 97-98.

    [2] Charles Stephen Dessain, Vida y pensamiento del Cardenal Newman, Madrid: San Pablo, 21998, pp. 86-88. Refiere las citas a Newman, Lectures on the doctrine of justification, pp. (al parecer) 203-207, 221-222, 147.

        [3] No obstante, me parece que la expresión no es original suya.

Anuncios
4 comentarios leave one →
  1. Fray Vicente permalink
    19 mayo 2013 11:39

    El Divino Paráclito hizo uso de la gentileza de vuestra paternidad para conferirme muy de madrugada este don inmerecido en este día glorioso de Pentecostés. Nadie me había regalado jamás escrituras tan hermosas como estas. Gracias por acordarse de este fraile, que es más viejo que Matusalén. Que el Señor y Su Santísima Madre le colmen de bendiciones en este día y a lo largo de su vida.

    Me gusta

    • 19 mayo 2013 23:41

      Es que, quieras que no, algo se aprende de los frailes franciscos que se quiere. Un texto como una montaña -aunque no haya sido bíblico-, y luego basta con sacar la consecuencia; se llama “estilo vicentino”.

      Me gusta

    • Amelia Fernandez Virgos permalink
      20 mayo 2013 12:40

      Gracias, digo yo también, Fray Vicente, por regalarme ese comentario tan bonito sobre Marta, con la que me identifico siempre. Y ahora que sé que tiene más años que Matusalén, le conozco un poco más, y los años acumulan experiencias además de artrosis.

      Me gusta

Trackbacks

  1. “VENI, SANCTE SPIRITUS!” SAN JUAN PABLO II, EN PENTECOSTÉS DEL JUBILEO DE 2000 | soycurayhablodejesucristo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Anécdotas y catequesis

Anécdotas y catequesis

educarconsentido

Educación, enseñanza y familia

Ramita De Dios

DIOS Se Ha Hecho Hombre Para Morir Como Hombre En La Tierra, Y Resucitarnos Como ÉL Lo Ha Hecho: ¡En El Cielo!

Un poeta que habla español

blog de poesía inédita

Sistema del Sueño Sounder en Barcelona

La solución natural al Insomnio, el Estrés y la Ansiedad

Nistal Mayorga

Blog de la pintora Nistal Mayorga

Pikizu

Blog de fotografía

Harresi Kulturala Elkartea

Asociación Muro Cultural

Católicos con Acción

Bienvenidos a nuestro sito Web con contenido especializado para jóvenes

Memoria histórica Balmaseda

Recuperación de la Memoria Histórica de Balmaseda

❥ Coaching Somático Integral

Crecimiento personal a través del Coaching Corporal en Movimiento y el Método Feldenkrais®

Feldenkrais Online

Clases Online en Feldenkrais Barcelona www.FeldenkraisBarcelona.net

AUTOCONOCIMIENTO INTEGRAL

↝CUERPO, MENTE Y EMOCIONES↜

covisng.wordpress.com/

Soy lo que pienso, lo que siento, lo que imagino...

ArsArtis

"Acaso algún día logre capturar un instante en toda su violencia y toda su belleza". Francis Bacon.

A %d blogueros les gusta esto: