Skip to content

LA SABIDURÍA DE DIOS SEGÚN FRAY VICENTE-IV

25 enero 2013
by

¿ARREPENTIMIENTO O REMORDIMIENTO? 

     El mensaje central de San Juan Bautista era muy sencillo.  En el capítulo 3 del Evangelio según San Mateo lo vemos diciendo: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. 

     Y cuando Herodes lo encarceló, Jesús retomó aquel mismo tema, y en el capítulo 4 de San Mateo, en el versículo 17, leemos que “desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. 

     La palabra arrepentimiento en el Nuevo Testamento es la traducción del vocablo griego metánoia” (μετανοια). 

     Esta palabra posee un significado muy amplio. Lo que en realidad quiere decir es “tener otra mente”, “cambiar la mente”;  y a través de todo el Nuevo Testamento se utiliza para referirse a un cambio de mentalidad y de actitud con relación al pecado, a Dios y a uno mismo. 

      Un ejemplo clásico de arrepentimiento se encuentra en el pasaje de Mateo 21:28-29, que a la letra dice lo siguiente:

      «Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: “Hijo, vete hoy a trabajar en la viña. Y él respondió: “No quiero”, pero después se arrepintió y fue”.       

     En otras palabras, ese joven cambió de opinión, y por esa razón, aunque al principio se había mostrado reacio a obedecer a su padre, “después se arrepintió y fue”. 

     En el Evangelio también encontramos a otro personaje que se arrepintió de lo que había hecho y lloró con abundancia.

     En el capítulo 22 de San Lucas, leemos: 

55. Habían encendido una hoguera en medio del patio y estaban sentados alrededor; Pedro se sentó entre ellos.

56. Una criada, al verle sentado junto a la lumbre, se le quedó mirando y dijo: «Éste también estaba con él.»

57. Pero él lo negó: «¡Mujer, no le conozco!»

58. Poco después, otro, viéndole, dijo: «Tú también eres uno de ellos.» Pedro dijo: «¡Hombre, no lo soy!»

59. Pasada como una hora, otro aseguraba: «Cierto que éste también estaba con él, pues además es galileo.»

60. Le dijo Pedro: «¡Hombre, no sé de qué hablas!» Y en aquel momento, estando aún hablando, cantó un gallo,

61. y el Señor se volvió y miró a Pedro, y recordó Pedro las palabras del Señor, cuando le dijo: «Antes que cante hoy el gallo, me habrás negado tres veces.»

62. Y, saliendo fuera, rompió a llorar amargamente”.

     Cuando el Apóstol Pedro se dio cuenta de la atrocidad que había hecho, se arrepintió y “rompió a llorar”.  Y no lo hizo de cualquier manera, sino “amargamente”. 

     Pues bien, creo que hasta aquí, ya nos hemos dado cuenta de que para que el arrepentimiento sea auténtico, tiene que haber un regreso por otro camino, una conversión, un nuevo comienzo.  Si confesamos un pecado y nos arrepentimos verdaderamente de él, es posible que caigamos de nuevo porque somos muy débiles, pero la posiblidad es remota.  

     Hay, empero, otro sentimiento que se parece al arrepentimiento, pero no lo es.  Ese sentimiento se llama remordimiento.  El arrepentimiento produce en nosotros un cambio de mente, un cambio de actitud, pero el remordimiento conduce a la desesperación. 

     Un personaje que ofrece un marcado contraste con Pedro es Judas Iscariote.  Sabemos que él traicionó y vendió a Nuestro Señor, pero veamos ahora cómo reaccionó. 

     En el Evangelio según San Mateo, capítulo 27, dice así: 

3. Entonces Judas, el que le entregó, viendo que había sido condenado, fue acosado por el remordimiento, y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos,

4. diciendo: «Pequé entregando sangre inocente.» Ellos dijeron: «A nosotros, ¿qué? Tú verás.»

5. Él tiró las monedas en el Santuario; después se retiró y fue y se ahorcó”.           

     El remordimiento que sentía le condujo a la desesperación y se suicidó. 

    En el Libro del Apocalipsis aparecen siete mensajes que Jesús les envió por medio de un ángel a las siete iglesias del Asia. Y en el capítulo 2, a la iglesia en Éfeso, le dijo estas palabras: 

2. Conozco tu conducta: tus fatigas y paciencia; y que no puedes soportar a los malvados y que pusiste a prueba a los que se llaman apóstoles sin serlo y descubriste su engaño.

3. Tienes paciencia: y has sufrido por mi nombre sin desfallecer.

4. Pero tengo contra ti que has perdido tu amor de antes.

5. Date cuenta, pues, de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a tu conducta primera. Si no, iré donde ti y cambiaré de su lugar tu candelero, si no te arrepientes”.

     Y tú, que lees estas palabras, ¿qué vas a hacer?

Fray Vicente (Buenos Aires)

 

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Anécdotas y catequesis

Anécdotas y catequesis

educarconsentido

Educación, enseñanza y familia

Ramita De Dios

DIOS Se Ha Hecho Hombre Para Morir Como Hombre En La Tierra, Y Resucitarnos Como ÉL Lo Ha Hecho: ¡En El Cielo!

Un poeta que habla español

blog de poesía inédita

Sistema del Sueño Sounder en Barcelona

La solución natural al Insomnio, el Estrés y la Ansiedad

Nistal Mayorga

Blog de la pintora Nistal Mayorga

Pikizu

Blog de fotografía

Harresi Kulturala Elkartea

Asociación Muro Cultural

Católicos con Acción

Bienvenidos a nuestro sito Web con contenido especializado para jóvenes

Memoria histórica Balmaseda

Recuperación de la Memoria Histórica de Balmaseda

❥ Coaching Somático Integral

Crecimiento personal a través del Coaching Corporal y el Método Feldenkrais®

Feldenkrais Online

Clases Online en Feldenkrais Barcelona www.FeldenkraisBarcelona.net

AUTOCONOCIMIENTO INTEGRAL

↝CUERPO, MENTE Y ESPÍRITU↜

covisng.wordpress.com/

Soy lo que pienso, lo que siento, lo que imagino...

Página de Miguel Vega Manrique

"Acaso algún día logre capturar un instante en toda su violencia y toda su belleza". Francis Bacon.

A %d blogueros les gusta esto: